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12/Noviembre/2017 - Gilberto Rocha - Las Palabras del Espíritu

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Reflexión Semanal

MÉXICO, aquí estamos

Dios ama tanto a la tierra y a sus habitantes que no la quiere destruir, no quiere que la gente muera y se vaya al infierno, tampoco quiere que sufra, al contrario, para eso vino, se despojó de Sus atributos divinos y se hizo hombre en la persona de Jesucristo, para salvar a la humanidad de la muerte eterna, de nuestros propios pecados y de todo lo demás.

En estos días que han transcurrido después de los sismos recientes que han afectado a diversos estados de la república, mucha gente se pregunta: ¿por qué razón nos hace esto Dios? otros más aseguran que se trata de un juicio de Dios sobre la humanidad, pero la mayoría ignora lo que Dios mismo dice a través de ese libro maravilloso al que llamamos Biblia en el pasaje ubicado en Ezequiel 33:11 Pues yo, su Señor y Dios, juro que no quiero la muerte del impío, sino que éste se aparte de su mal camino y viva. ¿Por qué ustedes, pueblo de Israel, quieren morir? ¡Apártense, apártense de su mal camino!. Biblia Reina Valera Contemporánea.  

En cierta ocasión, en tiempos de Jesucristo, hubo, no sé con certeza, si un accidente o un terremoto, que una torre en un pueblo que se llama Siloé, se cayó y mató a 18 personas, así que la gente hacía comentarios similares a los que se hacen hoy día, por lo que el Señor respondió: 

Lucas 13:4-5 ¿Y qué piensan de los dieciocho que murieron cuando la torre de Siloé les cayó encima? ¿Acaso eran los peores pecadores de Jerusalén? No, y les digo de nuevo, a menos que se arrepientan, ustedes también perecerán. lo que significa claramente que todas las personas que han fallecido a causa de los temblores no eran más culpables que cualquiera de nosotros, y que tanto unos como otros, necesitamos arrepentirnos de nuestros pecados.

El Señor nos creó en un planeta precioso, que tiene vida y movimiento y parte de ellos se manifiesta con los temblores, pero eso no significa que Dios sea malo, ni que quiera que la gente sufra, lo cual un geólogo atinadamente comentó al señalar que los temblores no matan a la gente, lo que la mata es la corrupción que hace que los edificios se construyan de mala calidad, que los magistrados otorguen amparos a los dueños de edificios que no cumplen las normas, y que funcionarios públicos permitan a las constructoras construir edificios sin que cumplan las normas constructivas, y como de ello, se señalan sitios como Chile, nación que ha tenido con mucha frecuencia, sismos mayores a los que han destruido México, y no han tenido estas tragedias. 

Esa corrupción en términos bíblicos, se llama pecado y eso es justamente lo que Dios quiere quitar de la humanidad, pues a Él le duele ver que sus criaturas e hijos, sufran y mueran, así lo dijo Jesús: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito (Jesús), para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Pero el punto práctico aquí es que estamos viendo gente que sufre, a muchos que han perdido a un ser amado, hay otros que perdieron su patrimonio, el lugar donde vivían, su oficina o el departamento o edificio de su propiedad y que producto de las rentas que devengaban, tenían su provisión y mantenimiento, ¿qué podemos y qué debemos hacer?

El propio Señor Jesús nos da una enseñanza acerca de como ayudar al necesitado. 

Mateo 25:37-40 37 Y me preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te dimos de comer? ¿Cuándo tuviste sed y te dimos de beber? 38¿Alguna vez tuviste que salir de tu país y te recibimos en nuestra casa, o te vimos sin ropa y te dimos qué ponerte? 39No recordamos que hayas estado enfermo, o en la cárcel, y que te hayamos visitado.” 

40Yo, el Rey, les diré: “Lo que ustedes hicieron para ayudar a una de las personas menos importantes de este mundo, a quienes yo considero como hermanos, es como si lo hubieran hecho para mí.

En estos días, semanas, y meses, irremediablemente encontraremos gente así, y esta es la oportunidad para ayudarles y bendecirles, y muy posiblemente, al ayudar a una persona, tengamos la oportunidad de tener un encuentro con Jesús.

La ayuda es aplicar la misericordia en acción.

 

Yo te animo a que te sumes a un grupo de mexicanos comprometidos que hemos decidido sumar esfuerzos y recursos materiales y humanos para ayudar a quienes hoy sufren, llevándoles ayuda de todo tipo, es tiempo de decir: México, aquí estamos.